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Consejos para Emprender con Más de 55

Autor: Maria Parra Segarra27/10/2015

Según la Encuesta de la Población Activa (EPA) del 2014 facilitada por la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), los españoles de más de 50 años tienen una tasa actividad emprendedora mayor que los jóvenes de entre 16 y 35 años, aunque en general, cada vez existen más emprendedores de todas las edades en nuestro país debido a la situación actual.

Grupo de Edad Total Ocupados Porcentaje sobre Total de Autónomos
De 16 a 19 14.000 0,4%
De 20 a 24 60.500 2,0%
De 25 a 29 157.500 5,1%
De 30 a 39 705.400 22,9%
De 40 a 49 980.800 31,8%
De 50 a 59 819.200 26,6%
De 60 a 64 264.700 8,6%
De 65 a 69 60.300 1,9%
De 70 o más 22.800 0,7%

¿A qué se debe que cada vez haya más emprendedores de más de 55?  Principalmente al incremento de la esperanza de vida y necesitar sentirse útiles y realizados. Tal vez se tomen la creación de una empresa como una solución tras haber sido despedidos de sus trabajos o jubilados anticipadamente. Lo que no hay que olvidar es que estas personas están renunciando a su propio retiro para poner un negocio.

¿Es una buena decisión financiera iniciar un negocio con más edad? Según el profesor Scott Shane dice en la revista BusinessWeek, los mayores de 55 años tienen más posibilidades que los más jóvenes de tener éxito.

Algunas de las razones que Scott cita son que estas personas pertenecen a una generación con más cualidades empresariales; mayor experiencia trabajando con gente y la confianza en sí mismos que se necesita para que el negocio salga adelante.

Existen otras posibilidades, por ejemplo, el hecho de que muchas personas a los 55 años tienden a estar en una etapa de sus vidas, donde pueden darse el lujo de perseguir los sueños que tienen desde hace tiempo, tal como ser el de ser dueño de un negocio. Además, a esa edad no suelen tener grandes gastos (hipotecas) ni obligaciones familiares (hijos menores) y tal vez tienen ahorros acumulados como pueden ser indemnizaciones por despidos o cuentas de jubilación. Todo ello les ofrece ventajas sobre personas más jóvenes a la hora de asumir el riesgo de comenzar un negocio.

A continuación te damos algunos consejos útiles para aquellas personas interesadas en montar su propio negocio a una edad avanzada.

  1. Mantener los gastos bajo control, esto no es ninguna novedad. Todo empresario debe tener control sobre los gastos de su negocio. No por ser tu deseo de todo la vida tienes que correr riesgos innecesarios. En general, cuanto mayor es una persona, mejor control de los riesgos se tiene.
  2. Aprovechar los contactos. Es aconsejable utilizar los contactos, amigos, familiares y otros conocidos para dar a conocer tu empresa, aprovechando al máxima su apoyo y conocimientos.
  3. Si te falta alguna habilidad para llevar a cabo tu negocio, búscate un socio. Al asociarse con alguien con otro conjunto de habilidades, suele ser una buena combinación para que el negocio sea exitoso. El socio siempre debe ser una persona de confianza, para que no haya problemas a la hora de analizar los resultados, de repartir de los beneficios, etc.
  4. No te desanimes a causa de la edad. Hay gente que intenta desanimarte o desacreditarte citando riesgos innecesarios, problemas de salud, etc. No te deje influenciar por dichas personas.
  5. Infórmese. Siempre es bueno tener conocimientos empresariales, por lo que sería bueno que asistiera a clases de negocios, foros y/o ponencias para mantenerse al día de las novedades además de aprender cosas interesantes sobre el tema que te interesa. ¡Nunca es tarde!
A tener en cuenta por los jubilados:
franquiciados de mas de 55-1

Aquellos jubilados que quieran poner en marcha un negocio han de tener en cuenta que la pensión por jubilación es incompatible con todo trabajo por cuenta ajena o propia. Si se está recibiendo la prestación y se quiere ganar más dinero, existen tres caminos legales.

El primero consiste en comunicar al INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) la intención de seguir trabajando. De esta manera se suspende la pensión, pero se continúa cotizando, porque ahora no existe una edad en la que se esté obligado a jubilarse. Es la forma de que el porcentaje de la prestación incremente.

La segunda opción se conoce como jubilación parcial. Aquí se puede disfrutar de parte de la pensión mientras se trabaja con un contrato temporal a tiempo parcial en la empresa de siempre. La jornada laboral ha de reducirse entre un 25% y un 85%.

La tercera vía es la jubilación flexible. Si se está recibiendo prestación hay que comunicarlo previamente a la entidad gestora y después darse de alta como autónomo. Esto permite trabajar en cualquier empresa las horas que se acuerden. Por ejemplo, si se trabaja media jornada se recibirá un sueldo del 50% del sueldo y el 50% de la jubilación. La diferencia con la anterior opción es que se puede seguir trabajando en cualquier empresa.

Para conocer más sobre este tema, infórmate en la web de la Seguridad Social.

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